Prepare la piel para combatir el frió y el viento este invierno.

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y es el núcleo para nuestra salud y bienestar.

Constituye la primera línea de defensa de nuestro cuerpo contra microorganismos, manteniendo el equilibrio de los fluidos, ayuda a regular la temperatura corporal y asume funciones sensoriales, inmunologicas y bioquímicas.

La piel, siendo la parte más visible del cuerpo, funciona como un espejo de lo que pasa internamente, por lo que revela desequilibrios y necesidades del organismo.

Con el envejecimiento, la apariencia y las características de la piel cambian: disminución del espesor de la epidermis, surgen las arrugas, la piel queda más seca, disminuye la elasticidad y la secreción de sebo por las glándulas sebáceas, aparece un descenso del número de las glándulas sudorípadas y disminución del lecho vascular con fragilidad de los vasos sanguíneos. Estos hechos de deben sobre todo a la reducción de los niveles de colágeno y ácido hialurónico en la piel.

La piel es uno de los órganos que más trasformación sufre con el paso de edad y con la exposición a los agentes como el frío y el viento que nos acompañan en este invierno.

Por eso, es extremadamente importante no descuidad ámbitos diarios para mantener la identidad cutánea:
Paso l | Limpieza
Paso 2 | Hidratación y nutrición a través de la aplicación de una crema y suplementación.
Paso 3 | Aplicación de protector solar.

Recuerde que la piel es más que un sinónimo de belleza o de edad. LA PIEL ES SALUD.

Fuente: Carla Santos (Farmacéutica (I&D) DietMed,
Noviembre 2016,“Vital para la Salud” Nº 12