Equinácea

En general, la equinácea es eficaz para luchar contra las enfermedades y acelerar el tiempo de recuperación. Los estudios demuestran un efecto positivo y protector de la equinácea en el dolor (en aquellos que enferman frecuentemente) y en la aceleración del ritmo de recuperación. La actividad está relacionada con una estimulación del sistema inmunitario para una menor capacidad de la respuesta del organismo, siendo muy importante la calidad del extracto utilizado.

Además, ahora existe alguna variación, los estudios concluyen que de un análisis global se observa una reducción de cerca del 60% en la aparición de resfriados, verificándose que todavía existe una disminución de la enfermedad y en la gravedad de la misma.

Una reducción en la duración de la enfermedad observada con la suplementación diaria con equinácea, es bastante eficaz.

Un ensayo clínico realizado durante 4 meses confirma que la equinácea aumenta la resistencia inmunológica y protege directamente contra una serie de virus, siendo eficaz y segura en infecciones en vías respiratorias a largo plazo y la prevención a corto plazo, así como, para la reducción de la duración del tratamiento agudo de la enfermedad.

Un meta-análisis de 2015 indica que la equinácea reduce el riesgo de infecciones respiratorias recurrentes y sus complicaciones. Los efectos inmunomoduradores, anti-virales y anti-inflamatorios parecen contribuir a los beneficios clínicos observados, siendo más fuertes en individuos susceptibles. La equinácea es, actualmente, la mejor opción para el tratamiento agudo del resfriado o gripe, basado en la evidencia publicada que verifica el beneficio de la equinácea en disminuir la incidencia y duración del resfriado común.

Fuente: Prof. Dra Marisa Machado,
Noviembre 2016, “Vital para la Salud” Nº 12